Una disposición inédita de sondas espaciales permitió a la comunidad científica observar de manera directa cómo una eyección de masa coronal del Sol impacta de forma desigual en la protección frente a los rayos cósmicos, según la región del espacio en la que se mida el fenómeno. El estudio, publicado en The Astrophysical Journal, marca un avance significativo en la comprensión del clima espacial.
La investigación fue posible gracias a la coincidencia orbital de tres misiones: Solar Orbiter, BepiColombo y el Lunar Reconnaissance Orbiter. En marzo de 2022, las tres naves quedaron alineadas de manera óptima para registrar una misma eyección de masa coronal y medir sus efectos sobre los rayos cósmicos galácticos en diferentes ubicaciones del sistema solar.
Una eyección de masa coronal es una gran burbuja de plasma y campos magnéticos que el Sol expulsa al espacio y que, al interactuar con planetas o satélites, puede generar tormentas geomagnéticas capaces de afectar sistemas tecnológicos. En este caso, los científicos analizaron el fenómeno conocido como Forbush decrease, una caída temporal en la cantidad de rayos cósmicos provocada por el paso de estas eyecciones solares.
Los resultados mostraron que la reducción de rayos cósmicos fue mayor cerca del Sol: Solar Orbiter registró una disminución del 32,4%, mientras que en la órbita lunar el descenso fue del 18%. En el caso de BepiColombo, situada a una distancia similar al Sol pero en otra dirección, la caída fue aún menor, del 13%, a pesar de encontrarse en una región de campo magnético intenso.
Además, el estudio reveló diferencias en la estructura del fenómeno: mientras que Solar Orbiter detectó una reducción en dos etapas, en la Luna solo se observó una, lo que pone en cuestión el modelo clásico de dos pasos utilizado hasta ahora para explicar este tipo de eventos.
Los investigadores concluyen que la protección frente a los rayos cósmicos durante una eyección solar no depende únicamente de la distancia al Sol, sino también de la posición específica dentro de la estructura de la eyección. Aunque el análisis se basa en un solo evento, el trabajo abre nuevas perspectivas para mejorar la predicción del clima espacial y anticipar los riesgos que las tormentas solares representan para satélites, astronautas y redes eléctricas en la Tierra.
Fuente: Infobae