En el trajín diario, muchas personas limpian cocinas, baños y pisos, pero suelen pasar por alto algunos objetos del hogar que, silenciosamente, acumulan bacterias y representan un riesgo para la salud. Un informe reciente destaca cinco elementos que, por su uso constante y contacto frecuente, deberían recibir más atención:
Controles remotos: Suelen manipularse mientras comemos, cocinamos o después de tocar otros objetos. Estudios revelan que pueden contener hasta más bacterias que el asiento del inodoro.
Manijas de puertas y grifos: Especialmente en baños y cocinas, son superficies altamente tocadas donde se acumulan microorganismos.
Esponjas y trapos de cocina: Son ambientes húmedos ideales para la proliferación de bacterias como E. coli y Salmonella si no se desinfectan o reemplazan periódicamente.
Teclados y mouse de computadora: La suciedad de las manos, restos de comida y polvo hacen que estos dispositivos se conviertan en verdaderos criaderos de gérmenes.
Teléfonos celulares: Considerados una extensión de nuestra mano, los smartphones pueden albergar más bacterias que una tabla de cocina, debido a su constante manipulación.
Los expertos recomiendan limpiar estos objetos al menos una vez a la semana utilizando paños con desinfectante, alcohol isopropílico o productos específicos que eliminen bacterias sin dañar los materiales.
Además, sugieren lavarse las manos con frecuencia, evitar usar los dispositivos en zonas de preparación de alimentos y renovar regularmente elementos como esponjas y trapos.
Prestar atención a estos pequeños detalles puede prevenir infecciones y mejorar significativamente la higiene del hogar.
Fuente: Infobae