En la Ciudad de Buenos Aires se desarrolló el Encuentro Nacional de Gobiernos Locales convocado por la Federación Argentina de Municipios (FAM), donde intendentes de todo el país presentaron un documento ante el Ministerio de Economía para advertir sobre el impacto de la crisis en las ciudades.
Bajo la consigna “Bajen las naftas, activen las obras”, los mandatarios unificaron su reclamo frente al Gobierno nacional y denunciaron el desfinanciamiento de los municipios, el aumento sostenido del precio de los combustibles y la falta de ejecución de fondos específicos que, por ley, deben destinarse a la obra pública.
En ese marco, el intendente de Río Grande, Martín Perez, llevó la mirada de la Patagonia sur y expuso la compleja situación que atraviesa la ciudad. Señaló que el escenario económico golpea con fuerza a la región, con consecuencias directas sobre la industria, el empleo y el costo de vida.
Perez afirmó que Río Grande es un ejemplo concreto del impacto del actual modelo económico. Indicó que entre 2023 y 2026 la ciudad perdió 5.000 puestos de trabajo industriales directos y 10.000 empleos privados registrados, en un contexto marcado por la caída de la producción industrial fueguina, que según precisó se ubica entre el 50% y el 55% interanual.
Asimismo, el Intendente advirtió sobre la paralización total de la obra pública nacional y los retrasos sistemáticos en la remisión de fondos, situación que afecta la planificación urbana y obliga al Municipio a reorientar recursos. En ese sentido, sostuvo que la gestión local debió destinar un 25% más del presupuesto a políticas de asistencia social, sanitaria, alimentaria y de transporte.
Durante su exposición, Perez también incorporó una mirada vinculada a la soberanía nacional. Defendió la vigencia de la Ley 19.640 como herramienta clave para el desarrollo, el arraigo y la presencia argentina en un territorio estratégico como Tierra del Fuego. Además, manifestó su preocupación por decisiones que, según expresó, debilitan la presencia nacional en el Atlántico Sur.
Entre otros puntos, mencionó el retiro de YPF de áreas petroleras en el norte de la isla, el avance del proyecto británico Sea Lion y el debilitamiento de infraestructuras estratégicas como el puerto de Ushuaia y el Polo Logístico Antártico.
Finalmente, Martín Perez reafirmó la necesidad de construir una agenda común con el Gobierno nacional y remarcó que defender la industria fueguina, el trabajo y el desarrollo de las comunidades es también defender la soberanía argentina.
Fuente: El Sureño