La prevención en salud masculina marcó un hito el pasado sábado en Río Grande. En el marco de las acciones de concientización y cuidado integral que Clínica San Jorge lleva adelante en la provincia, la sede de Río Grande albergó una concurrida jornada de control gratuito bajo el lema “La erección avisa lo que el corazón calla”, a cargo del Dr. Javier García Villalba y el Dr. Adolfo Álvarez Albero referentes de urología, y la Dra. Florencia Otrino, el Dr. Diego Tate y la Dra. Edit Ruth Haag, del departamento de cardiología, con colaboración del Dr. Giovanni Peñuela Diaz, especialista en clínica médica. Cerca de 90 hombres se acercaron para formar parte de un circuito médico interdisciplinario que derribó mitos y encendió alarmas positivas sobre la salud cardiovascular y urológica.
La campaña partió de una premisa médica clave: la salud sexual masculina puede ser uno de los primeros indicadores del estado del corazón. Según las últimas publicaciones académicas, 4 de cada 10 hombres mayores de 40 años presentan algún grado de disfunción eréctil, una condición que muchas veces funciona como el primer aviso de un posible evento cardiovascular.
Frente a este escenario, los vecinos de Río Grande brindaron una respuesta excepcional que rebasó cualquier previsión inicial. La notable concurrencia de pacientes que asistieron de manera espontánea no solo superó las expectativas de la organización, sino que también puso de manifiesto el sólido compromiso de la comunidad con su salud integral.
Más allá de las importantes cifras de asistencia, el sello distintivo de la jornada en Río Grande estuvo en el enfoque humano y el ambiente de confianza que lograron generar los profesionales. El Dr. García Villalba, médico urólogo participante de la jornada, destacó el impacto de la experiencia y la calidez con la que la comunidad se apropió del espacio.
Para el especialista, romper la tradicional asimetría entre el médico y el paciente fue fundamental para que la jornada cumpliera su objetivo educativo: “Me pareció interesante cómo lo planteamos, sin que sea como algo académico o el médico del otro lado de un escritorio, en un estrado. Estábamos mezclados con la gente, las cardiólogas y los urólogos conversando. Era más una charla con el paciente, siguiendo una guía sobre la temática de la jornada”.
Este abordaje descontracturado transformó la jornada en un espacio seguro. “Eso daba un ambiente íntimo y de confianza donde la gente se empezó a animar y a contar cada uno sus dudas, para así poder disiparlas”, celebró García Villalba.
"La verdad que las jornadas me parecieron sumamente enriquecedoras. Sobre todo por la experiencia de las personas”, señaló el Dr. García Villalba, reflejando el entusiasmo del equipo médico. “La convocatoria fue muy buena también. Estaba la sala de espera de la clínica llena. Incluso, la gente que se convocó llevó bizcochuelos y galletitas para compartir y pasar el rato”.
Durante el encuentro, los cerca de 90 asistentes accedieron a un circuito de salud ágil y completo en un único paso. A todos los pacientes se les tomó la presión arterial, se les realizaron mediciones antropométricas y se les practicaron los exámenes específicos urológicos y cardiológicos pertinentes.
Finalmente, cada participante recibió una guía clara para su posterior seguimiento y consulta médica, además de las órdenes correspondientes para realizarse estudios complementarios en laboratorio y diagnóstico por imágenes. “Fue una jornada muy dinámica y amena”, concluyeron los profesionales a cargo.
Por su parte, la Dra. Edith Ruth Haag, integrante del departamento de cardiología, también compartió su balance de la actividad con una profunda reflexión sobre el trabajo en equipo: “Hay jornadas que terminan cuando se apagan las luces. Y hay otras que dejan la sensación de que estamos construyendo algo mucho más grande. Esta fue una de ellas. Superó nuestras expectativas, no solo por la convocatoria, sino por el compromiso de cada persona que decidió formar parte”.
La especialista remarcó la sinergia interna que hizo posible el despliegue: “Médicos de distintas especialidades, enfermería, administrativas y todo el equipo trabajamos con un mismo objetivo: acercar prevención y atención de calidad a nuestra comunidad. Cuando todos empujamos para el mismo lado, los verdaderos protagonistas son los pacientes. Esa es la medicina en la que creemos y la que queremos seguir construyendo. Gracias a todos los que participaron y confiaron en nosotros”.
Con este hito en Río Grande, Clínica San Jorge reafirma su compromiso con la salud fueguina, demostrando que cuando la medicina se baja del estrado y se mezcla con la comunidad, los datos se transforman en decisiones que salvan vidas.