La realización de la XXXVII Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL) en Ushuaia dejó resultados significativos para el posicionamiento de la ciudad como puerta de entrada a la Antártida. Así lo destacó Fernando Chiesa, sociólogo e integrante de la Fundación Innovación Fueguina (FINNOVA), quien analizó los alcances del encuentro internacional y las posibilidades de desarrollo económico que representa la actividad antártica para Tierra del Fuego.
Durante una entrevista con Mañanas Diferentes, por FM Espectáculo 93.1, Chiesa explicó que la iniciativa de impulsar la realización de la RAPAL en Ushuaia surgió a partir de la experiencia de participación en encuentros similares en Punta Arenas, donde observaron una importante articulación entre los programas antárticos y el sector privado.
A partir de ese antecedente, FINNOVA inició gestiones con la Cancillería argentina y la Dirección Nacional del Antártico, que permitieron avanzar en la organización del encuentro. Según señaló Chiesa, esta edición registró una convocatoria histórica, tanto por la participación de delegaciones como por la cantidad de documentos y acuerdos generados.
La reunión contó con representantes de Argentina, Chile, Perú, Colombia, Brasil, Ecuador, Uruguay y Venezuela, quienes abordaron distintos aspectos de la cooperación regional en materia científica, logística y de coordinación de políticas antárticas.
Uno de los principales objetivos fue fortalecer la participación del entramado productivo fueguino en un sector que presenta importantes oportunidades de crecimiento.
En ese sentido, Chiesa señaló que, si bien Ushuaia concentra aproximadamente el 90% del turismo antártico, todavía existe un amplio margen para desarrollar servicios logísticos, operativos y científicos destinados a los programas internacionales.
De acuerdo con un estudio elaborado por FINNOVA, la actividad económica vinculada al turismo antártico representa actualmente alrededor de 170 millones de dólares anuales, entre impactos directos e indirectos, y genera aproximadamente 2.000 puestos de trabajo.
El integrante de la Fundación comparó estos indicadores con los de Hobart, Australia, donde la presencia de seis programas antárticos genera una actividad económica estimada en 160 millones de dólares anuales. A partir de estos datos, sostuvo que la incorporación de programas internacionales podría ampliar significativamente el impacto económico de la actividad en Ushuaia.
También destacó las ventajas comparativas que presenta la ciudad por su proximidad geográfica al continente antártico, su aeropuerto internacional y su infraestructura portuaria. No obstante, advirtió que persisten limitaciones normativas, administrativas y de infraestructura que deben abordarse para potenciar estas capacidades.
Otro de los aspectos destacados de la XXXVII RAPAL fue la participación del sector privado mediante el Foro de Ciencia, Logística e Innovación Antártica, que permitió visibilizar las capacidades de empresas e instituciones locales ante representantes de los programas antárticos latinoamericanos.
La iniciativa generó espacios de intercambio, oportunidades de vinculación comercial y acuerdos entre actores del sector. Como resultado de esta articulación, FINNOVA recibió una invitación para participar durante 2027 de una instancia vinculada con el Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales (COMNAP), que reúne a programas antárticos de diferentes países del mundo.
En paralelo, Chiesa destacó el trabajo del clúster PolarUsh, una red integrada por aproximadamente 20 empresas e instituciones vinculadas con la actividad antártica, cuyo propósito es fortalecer la articulación sectorial, desarrollar capacidades y promover nuevas oportunidades de crecimiento.
Entre sus líneas de trabajo se encuentran la creación de un sello de calidad para servicios polares, el desarrollo de herramientas de inteligencia de mercado, la elaboración de indicadores sectoriales y la promoción de capacitaciones específicas en logística antártica.
También destacó los convenios suscriptos con el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC), la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) y el CENT, instituciones que pueden contribuir al fortalecimiento de la investigación científica y la formación de recursos humanos especializados.
En particular, mencionó las posibilidades de articulación con las carreras vinculadas con logística y mantenimiento que ofrece el CENT, así como con la Maestría en Estudios Antárticos de la UNTDF y las investigaciones desarrolladas por el CADIC.
Finalmente, Fernando Chiesa sostuvo que los resultados alcanzados superaron las expectativas iniciales y remarcó la necesidad de sostener una agenda de trabajo permanente entre el sector privado, las instituciones académicas y los organismos nacionales.